jueves, agosto 30, 2007

Repercusiones del Foro Vitivinícola

Las exportaciones argentinas de vinos superarían los 900 millones de dólares en 2010, y duplicarían así los casi 500 millones esperados para este año, según un estudio del sector privado dado a conocer hoy. "Si se mantienen las actuales tasas de crecimiento y las favorables condiciones macroeconómicas, las exportaciones argentinas de vinos alcanzarían los 920 millones de dólares", aseguró Javier Merino, director de la consultora Area del Vino, durante su exposición en el Foro Internacional Vitivinícola que se desarrolló en la ciudad de Mendoza.

De acuerdo con un exhaustivo estudio realizado por Area del Vino para Bodegas de Argentina, el sector externo fue el determinante del crecimiento de la vitivinicultura argentina. "En la Argentina, en los últimos años, el tipo de cambio tuvo una influencia decisiva para la transformación del sector, primero para atraer inversiones y después para aprovechar las ventajas comerciales", resaltó Merino, ante los más de 800 asistentes a la tercera edición del Foro.

Según el especialista, otras variables macroeconómicas que contribuyeron al despegue del sector -que tuvo su peor perfomance en 1999 y que recién a partir de 2003 retomó su impulso exportador- fueron la caída de las tasas de interés a nivel mundial y el bajo costo de la mano de obra, en franco crecimiento en los últimos años. Sin embargo, Merino advirtió sobre la falta de disponibilidad de créditos y la consecuente dificultad para el acceso a financiación, las altas tasas impositivas que se pagan en el país, la inflación creciente y el significativo aumento de los costos del transporte marítimo.

Sin estas dificultades, a las que se suman algunas desacertadas políticas públicas y de relaciones comerciales, el crecimiento del sector podría haber sido aún mayor y las exportaciones podrían alcanzar los 1.500 millones de dólares en 2010. De todas formas, destacó la mejora competitiva del sector en la Argentina, en relación a los países competidores, que incluyó saltos de considerable magnitud que la ubican en los primeros puestos a nivel mundial, aunque reconoció el bajo poder de negociación.

Los especialistas coincidieron en la necesidad de que la industria vitivinícola argentina aproveche el gran potencial de crecimiento de nuevos mercados, como Rusia y China. Estuvieron de acuerdo además en que invierta en el posicionamiento y fortalecimiento de sus vinos emblema, Malbec y Torrontés, que impulse la "Marca Argentina" y busque diferenciarse de países productores con los que compite en forma directa, como Chile. Fuente> La Nación